APÓSTOL NÚMERO TRECE
Partiendo de que el rap es la madre de casi todo,
destrozaré esta base como ya lo hizo el beodo,
de hacerlo no hay otro modo, poner el alma a sangrar,
no es una norma pero no hay otra forma de rapear.
No es cantar, sino contar los desastres de este mundo,
los tengo que vomitar, si no lo hago me hundo,
en un océano profundo de prosas y sinsentidos,
en el inmenso desierto de emecés desconocidos.
Muchos van mal dirigidos y ya pierden la paciencia,
yo se conservar mi sitio, ¿captáis ya la diferencia?
siempre lo hago con prudencia y triunfar no me obsesiona,
si además ya tengo reina, ¿pa que quiero una corona?
Busco ser buena persona, llevarme bien con los míos,
ir viviendo el día a día sin meterme en muchos líos,
perderme entre esos gentíos que llamamos sociedad,
y de noche ver la tele y evadir la realidad.
Serán cosas de la edad, ya me encuentro algunas canas,
pero sigo siendo un niño, tengo aún las mismas ganas,
cierto es que bese ranas, que fui un rebelde sin causa,
pero vino una princesa y en mi tempo puso pausa
…Al final sonó la flauta, tengo una pauta a seguir,
aparte de dios hip hop cual modo de subsistir,
na que ver con delinquir, concepto de gran distancia,
lo que si veo delito es tu supina ignorancia.
Ni siquiera en Francia lograrías ser campeón,
he visto mc’s en París con mejor pronunciación,
prueba con el saxofón, yo sólo te doy opciones,
¿quieres una aún mejor? hazte unas oposiciones.
Sigue escuchando canciones y soñando con la gloria,
vas mal criticando letras que te sabes de memoria,
yo me apunto otra victoria, la euforia es una costumbre,
y tu eres otro desperdicio que avivará nuestra lumbre.
Ni en el menor edificio haces cumbre en el tejado,
observo tu desolación y te espero al otro lado,
he aparcado en un vado, ¿vas a chivarte a la poli?
prueba de tu frustración, aprende a coger el boli.
Demasiado monopoly y de factura el consumismo,
ya que la misión más dura siempre es ser uno mismo,
no existe otro mecanismo, el micro no es un juguete,
el tuyo es de plastilina pero el mío es un florete.
Pongo a cada uno donde se merece,
con un estilo que crece cuando alguno no obedece,
podéis llamarme el apóstol número trece
pues mi cuaderno es la cuna donde un nuevo dios se mece.
Jamás me pidáis que rece, ya se me olvidó hace años,
soy un tipo solitario, oveja gris no entra en rebaños,
si alguna vez cause daños serían colaterales,
por si acaso nunca hago inventario de cristales.
Si hay paraísos fiscales será por tantas serpientes,
será por tanto empresario ansioso por clavar dientes,
dicen ser inteligentes, yo les veo un agujero,
dejan dominar sus vidas, discípulos del dinero.
Eras majo de soltero hasta llegar al matrimonio,
tu mujer ya ni se acuerda, en ti sólo ve al demonio,
sueña en echarte antimonio en el vino de la cena,
ve incluso como un Edén unos años en la trena.
Ya ni siquiera das pena, sólo le produces asco,
ni en su peor pesadilla pudo imaginar tal chasco,
ya te ve como el chubasco que la sume en la tormenta,
fantasea con matarte y hasta eso la atormenta.
Del ron se pasó a la absenta buscando sanar la herida,
se ve cómo un calcetín tras la última zurcida,
aunque ya se ve sin vida aún tiene una misión,
llevarte a ti con ella, dejar caer el telón.
No la dejaste otra opción, ya se hartó de tus excesos,
y hoy sois sólo otro párrafo en la sección de sucesos,
¿de qué sirven tus ingresos? ¿dónde están ahora tus putas?
las que tanto te querían… no han salido de sus grutas.
Es una de tantas rutas y siempre el mismo final,
será igual para ti que para tu amigo o rival,
es gran esfuerzo mental vivir con semejante carga,
no es que la vida sea corta, pero tampoco tan larga.
Un consejo: disfruta, y encarga un bonito ataúd,
no seré yo quien te diga: no vayas hacia la luz,
tampoco seas avestruz, ríe, corre, bebe y salta,
pero hagas lo que hagas, con la cabeza bien alta.
La fama no me hace falta, quizás sea un conformista,
o igual soy de otro planeta y estoy aquí de turista,
de aquí a la siguiente pista hay casi un aeropuerto,
y antes del interludio habré dejado algún muerto.
Y ya que estáis en mi huerto, os lo voy a dejar claro,
vosotros me veis barato pero puedo salir caro,
si habéis oído un disparo no es un coto de animales,
es el enlace del micro junto a mis cuerdas vocales.
Pongo a cada uno donde se merece,
FlowJob siempre se crece cuando alguno no obedece,
podéis llamarme el apóstol número trece,
pues mi cuaderno es la cuna donde un nuevo dios se mece.
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